Alesbianamiento lento

No pensemos en el futuro cuando estés cuestionándote, o sí, pero no tanto, no mucho, pensemos ahora, ahora tú estás cuestionándote la heterosexualidad obligatoria, ahora tú sabes que no naciste con un destino, y mucho menos que ese destino sea estar con hombres, ahora tú estás confusa, pero sigues tus intereses de reunirte con mujeres, ahora sabes que el tiempo que compartes con otras te empuja a conocer la historia de nosotras, ahora tú lo sabes, pues disfrútalo, da cauce a tus dudas, sigue esas ganas de libertad. Ya mañana… eso no lo sabemos, «¿y si me vuelvo lesbiana?», «¿y si nunca más vuelvo a hablarle a un hombre?», «¿y si me aloco tanto que fundo a lado de otras una comuna lésbica?», bien, pues eso suena bien, pero ten cuidado con el futuro, porque el futuro se hace de muchos presentes, si tú te centras en el futuro puede ser que le temas al futuro y te sirva de pretexto: «yo no podría dejar de hablarle a mi amigo», «yo jamás podría hacerme lesbiana», pues claro, tu «yo» de hoy jamás podría ni una ni otra cosa porque está frenando el cuestionamiento, mejor da cauce a tu hoy, averigua qué pasa cuando sigues tu sed de libertad, cuando eres honesta a lado de otras y deja en suspenso lo que suceda mañana. Yo sé que sí te vuelves lesbiana y que sí regresas a la historia de las mujeres, pero es un pasado que te toca averiguar con mucho cuestionamiento.

Deja una respuesta