Un hombre adulto blanco y acaudalado llamado Mauricio P, con mucha proyección mediática, que se operó y se pone vestidos, está acosando a una mujer joven trabajadora y la gente aplaude. Vaya mundito en el que vivimos. ¡Y se atreve a decir que él –señor acaudalado blanco– es la víctima! Vaya tiempo en el que nos tocó ser feministas, qué disparates nos está tocando enfrentar.