Desde hace ya varios años mi frase favorita para explicar la lesbiandad ha sido la de Jill Johnston:
«Todas hemos nacido lesbianas, pero algunas aún no se han dado cuenta»
Con todo y que la frase la dice una mujer blanca, muy lejos de mi vida, la primera vez que escuché la cita se me quedó retumbando en el cuerpo.
Al principio el término «nacer» me hacía repelús, pero luego leyendo sobre nuestro origen ginocéntrico, entendí que en nuestra cuerpa está la historia de la resistencia de las mujeres, por eso nuestra intuición primera es estar entre mujeres, amarnos entre nosotras, disfrutarnos, comernos a besos. Lo que quiere decir que si le quitamos a nuestra vida la exigencia de estar con hombres, ninguna mujer voluntariamente estaría con ellos.
Este 13 de enero festejo mi cumple
y con mi cumple, por una broma antaña, el día de las lesbianas que «elegimos» ser lesbianas, aunque como decía la autora de párrafos arriba y dicen miles de compañeras lesbofeministas latinoamericanas que críticamente rastrean en la infancia de cada niña un continuo lesbiano potente y alegre, más bien ya lo éramos, pero recién lo dejamos brotar.
O como yo suelo decir:
13 de enero: Día de tú también puedes ser lesbiana.
Les dejo un stencil que hice con mis manitas un 13 de enero, cinco años atrás.