Mi vida pasada de posporno

En algún punto de mi vida pasada creí que era buena idea hacer «posporno feminista», les digo que por un tiempo me creí lo cuir, qué bueno que a muchas no les tocó ya ese furor, no, esperen, eso son las «nudes». El video fue lésbico, pero público, bueno, estrictamente homosexual femenino si me apego a las palabras de Yan que hace la diferencia entre una lesbiandad siempre política y una homosexualidad genital para uso del patriarcado. La coprotagonista es una compañera de aquellos años, ella aún es un poco del rollo posmoderno, hasta donde entiendo, aunque no hablamos mucho, la verdad es que creo que hay mucho cariño y respeto. Recién me avisó que el video está en un sitio y que debíamos hacer algo. Una demanda, pensé. Ella pidió los ingresos de ese video que ya supera no sé cuántas visitas. Yo hoy creo que ningún tipo de porno es feminista y que siempre acabará siendo para consumo de los hombres, pero para eso tuve que equivocarme. Pasar lentamente de lo posmo a un lesbofeminismo latinoamericano. En diciembre pasado me escribieron personas de mi pasado, de mi ciudad natal, un hombre y una mujer, oye, Luisa, me acordé de ti, solo a ella le respondí. Qué raro, le dije a la Furia. Ella rápidamente vaticinó que debía andar un chisme sobre mí y que debía ser eso, pero no sabíamos cuál, apenas entendí que es esto del video. Un día una hermana de mi mamá le marcó para avisarle que había pasado algo conmigo, a mi mamá se le aceleró el corazón pensando que me habían asesinado, mi tía dijo, no, me refiero a un video, mi mamá respiró y contestó que me preguntaría y recibí su llamada, le dije que era verdad que lo había grabado, que ahora no creía en eso y que no me lastimaba que estuviera rondando porque la demanda no había podido siquiera iniciar, claro que si alguna aún quiere dar esa batalla legal, yo encantada. Ella contestó que estaba bien que no me lastimara, que pensó que algo me habían hecho y que le alegraba que estuviera viva. Luego le dije que un día daré pláticas de cómo superar tanto dolor por internet, un poco en broma, pero un poco es verdad.

Deja una respuesta