Nosotras, entre lesbianas, nos juntamos –además de todo– para reflexionar sobre nuestras vidas y relaciones. Partimos de revisión de régimen heterosexual y por tanto la relación con nuestra propia madre en el patriarcado, y lo vamos repensando en nuestras nociones de pareja, amor, enamoramiento, celos, erotismo, relaciones sexuales, estabilidad, etcétera. Está interesante, no hay respuestas, pero sí hay muchas reflexiones que nos llevan a otras preguntas. Sería obsceno caer en que solo reproducimos la heterosexualidad en la parejocracia cuando la pareja lesbiana ha sido un nodo de resistencia que sobrevive a precarización y lesbomisoginia. Sería misógino concluir que somos lo mismo que la pareja heterosexual cuando son los hombres quienes asesinan mujeres. Sería obsceno concluir que queremos ser «princesas» cuando no puedes andar con ropa holgada en la calle sin ser señalada. Sería tonto concluir que también queremos un para-siempre si somos expertas en amar a muchas mujeres a las que llamamos amoras y amigas, o madre, o ex novias. Y aún así hay tanto qué cuestionarse, porque hay violencia también, porque hay cosas de lo que nos dijeron que era una pareja y nos dañan, pero tendremos que aprender a reinventarlo desde nosotras, a mí ni me vean, yo también tengo dudas, no hay receta ni decálogo, es una fortuna tener dudas y seguir sintiendo de otras formas. Por ejemplo, la sesión pasada discutimos sobre el enamoramiento, lo que significa en el patriarcado, lo que significa para nosotras y qué lugar ha ocupado esa noción en nuestra vida para revisarnos y movernos de lugar, según pueda y considere cada una. También hemos hablado de todas las amoras que sentimos y de cómo el amor a otras, es casi infinito, a nuestras amigas, hermanas, madre, compañeras y cómo se nos ha prohibido expresarlo. Porque al final, ustedas lo saben, yo lo sé, una mujer que ama a los hombres no sabe sobre amor a las mujeres; así que seguiremos reuniéndonos entre lesbianas con temas que solo nos corresponden a nosotras y a nadie más.